En los años de penuria que pasó en la milicia, se prometió a sí mismo que haría cuanto pudiera por alcanzar una vida acomodada.
Salió de su casa más liviano que de costumbre, como si se hubiese despojado de un abrigo pesado.
Las despedidas no deben alargarse más allá de lo razonablemente necesario, sobre todo cuando hay alguien esperándote en tu nuevo destino.
Su amor quedó truncado por un suceso irreparable que los separó para siempre doce meses atrás. Jamás volverían a estar juntos. Sin embargo…
Estoy golpeando el cristal que me aprisiona, pero no consigo romperlo. Grito pidiendo ayuda, pero nadie me escucha. No sé como ha podido pasar…
Buscando el perdón: una noche fría, un conductor solitario buscando el perdón, una revisión de una leyenda urbana.
El confuso despertar del viejo Zacarías, su encuentro fugaz con una automovilista y el recuerdo terrible de un pasado olvidado.
© 2026 El Peregrino de Casiopea — Funciona gracias a WordPress
Tema realizado por Anders Noren — Ir arriba ↑