Papeles rotos


Microrrelato onírico-obsesivo de un amor en peligro.


Hoy he soñado que escribía y que al releer el papel que tenía frente a mí, me daba cuenta de que lo que había escrito podía hacerte daño. Por eso rompía el papel en decenas de pedacitos que esparcía por el suelo de la habitación, para que nunca llegaras a leerlo. Pero al romperlo, olvidaba lo que había escrito y no alcanzaba a acordarme de aquello que podía hacerte daño, así que para recordarlo e intentar evitarlo, volvía a escribirlo y más tarde de nuevo lo rompía para olvidarlo otra vez.

Me he despertado con la angustia de saber que en el sueño había ideado algo que podía hacerte daño y de que debía evitarlo, pero como no recordaba de que se trataba, me he sentado a escribirlo. Las ideas me han venido rápidas a la cabeza y al releer lo que he escrito he visto que era inquietante. Para que tú no lo leyeras, porque efectivamente podría dañarte, he cogido el papel y como en el sueño, lo he roto en diminutos pedazos y los he tirado absurdamente al suelo. Entonces me he dado cuenta de que el piso de la habitación está cubierto de miles de trozos de papel. En ese momento me he dado cuenta de que continuaba soñando, escribiendo y rompiendo una y otra vez el papel, recordando y olvidando aquello que por tu bien no deberías conocer.

Hasta que he sentido tus labios sobre los míos, he abierto los ojos y he contemplado tu cara observándome fijamente, regalándome tu sonrisa, hermosa y radiante, como cada mañana al despertarnos. Yo te he devuelto la sonrisa, pero se me ha congelado en los labios, porque de pronto he recordado aquello que escribía en el sueño, aquello que sé que va a hacerte daño. Y he sentido angustia, porque no tengo papel para escribirlo y después romperlo para que tú no puedas leerlo y para que yo no pueda recordarlo.

Papeles rotos. Microrrelato onírico-obsesivo de un amor en peligro.

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